editorial
por lucio latorre
¿Cuál es la función
de los museos? ¿Hacia quiénes están orientados
actualmente? ¿Son verdaderamente «democráticos»
o están pensados solo para elites? ¿Preservan o banalizan
el arte? ¿Deben ser claustros académicos, o lugares
destinados al ocio? ¿O una mixtura de estos? ¿Es más
importante el continente o el contenido? Estas y muchas, muchísimas
más cuestiones pueden surgir en la mente de cualquiera al
momento de intentar comprender algo del complejo mundo de los museos,
esas instituciones con la capacidad de representar tanto la vida
profesional para algunos como un atracción, un lugar para
pasar un rato agradable, un mero punto de referencia urbana, y hasta
un elemento de consideración para inclinar la balanza en
unas elecciones, para otros. O todo eso a la vez.
Pretender una explicación total
y definitiva de la variada cosmogonía museística no
solo sonaría demasiado pretencioso, sino hasta absurdo por
lo imposible de tal empresa. Lo que sí se puede, y vale la
pena, es intentar arrojar algunas reflexiones y un poco de luz sobre
algunos aspectos.
Este dossier no busca, ni mucho menos,
dictar cátedra sobre el tema, ni presentarse como un informe
novedoso o tan siquiera de riguroso valor documental, ya que es
mucho lo que a lo largo de los años han venido escribiendo
al respecto los más prestigiosos especialistas.
Seguramente quienes se dedican y han cursado
estudios de museología no encontrarán ninguna revelación
en estos textos. Tampoco es esa la intención.
La finalidad de Teína es
justamente la de mostrar rasgos (elegidos arbitrariamente, se podrá
señalar con acierto) de este sugestivo mundo. A través
de estas aproximaciones buscamos contribuir al entendimiento de
los museos y al acercamiento de la gente a estos. En definitiva,
nada distinto de lo que desde hace años vienen buscando los
propios museos.
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