| 
Entrevista a Toni Benavent, productor teatral «Si 'comercial' es buscar un equilibrio entre
que el público se encuentre a gusto y lo que a mí me interesa
hacer, sí: hago teatro comercial»
Con la idea de conocer cómo se maneja una compañía de teatro de éxito
comercial y cómo se aborda la producción teatral —ingrata pero
necesaria para sobrevivir— teína conversó con Toni Benavent, uno de los fundadores de ALBENA Teatre,
la compañía con mejor acogida en Valencia y con una gran aceptación
en el resto de España.
Alejandra Garrido Buzeta
alejandramelfi@yahoo.com

El
salto: de amateur a profesional
¿Cuándo
empezaste a interesarte por el teatro?
- A los
cuatro años. Mi tío hacía teatro amateur en un pueblo, y mi madre
nos llevaba a mi hermano y a mí a verlo. A los 13 creé, junto
a otras personas, una compañía, donde estuve hasta los veintitantos
años, y en la que escribí, dirigí, actué, produje, distribuí;
lo hice todo. Nos fue bien, pero nunca con ánimo de profesionalizarnos.
-
¿Cuándo te dedicaste exclusivamente a la producción?
- Estudié contabilidad y trabajaba con mi padre en una fábrica
que luego iba a ser mía. Para mí, el teatro era un juego del cual
era muy difícil vivir. Sin embargo, hace unos quince años, mientras
preparaba oposiciones para la administración, MOMA Teatre (Valencia),
me llamó; una de las actrices me había recomendado para la producción.
Me quedé 6 años en MOMA. Luego, me junté con Carles Alberola,
a quien había conocido en el circuito amateur y que había estudiado
arte dramático. En el 93, entre los dos creamos ALBENA. El nombre
procede de nuestros apellidos: Alberola y Benavent. Curiosamente,
nunca he trabajado de otra cosa que no sea producción y gestión
teatral.
- ¿En qué consiste la producción de una obra de teatro?
- En la gestión y organización de todo lo que no es teatral: saber
cuánto va a costar el proyecto, cómo hay que hacerlo y con quién.
Después, una vez que has conseguido la financiación —vía administración,
un medio privado o un particular—, consiste en: ajustar todo para
que entre en las fechas previstas, intentar que el espectáculo
se parezca a lo que pide el director, evitar que haya desviaciones
de capital, preocuparse de que la gente cobre a fin de mes, etcétera.
Y cuando has logrado todo esto, junto con un equipo un poco más
amplio, distribuir el producto: realizar gestiones para vender
el espectáculo; enviar a los programadores el material necesario;
crear una imagen de la compañía, el autor y el director; e intentar
meterse en ferias y festivales. De cada quince o veinte gestiones,
no más de tres salen adelante, si tienes un buen producto.

Arriba

|