- En este sentido, ¿cómo ve la nueva normativa de protección de derechos
intelectuales que propone el gobierno español?
- Proponen
medidas extremas que causarían un grave daño al acceso a la
cultura. No entiendo cómo defienden las bibliotecas y atacan
el libre acceso a la cultura a través de Internet, "la
mayor biblioteca del mundo".
- Por otra parte está la brecha tecnológica: hoy día, con las desigualdades
económicas que hay en el mundo, la mayor parte de la humanidad
queda excluida del acceso a Internet. ¿Hasta qué punto se puede
sostener esa democratización cultural que arguyen los usuarios
de la red?
- El acceso
a las tecnologías, a la red, no es universal, igual que no lo
es el acceso al agua potable. Hay que luchar porque esas desigualdades
desaparezcan o se reduzcan en lo posible. Internet es de nuevo
una herramienta muy valiosa en esa lucha. Los países menos desarrollados
tienen la ventaja de que al no tener infraestructuras
de telecomunicaciones antiguas (como líneas analógicas) pueden,
si deciden implantarlas, desplegar directamente las más adecuadas
(que además suelen ser las más económicas), sin tener que rentabilizar
inversiones anteriores o sin preocuparse de transiciones
y compatibilidades de sistemas.
Renovarse o morir
- Pero imaginemos un horizonte, quizá no muy lejano, donde la totalidad
de los productos culturales se intercambien libremente por la
red. ¿No implicaría esto la desaparición de grandes sectores
que se dedican a la producción del formato físico de esos productos,
con las consecuentes repercusiones sociales?
- Cuando
aparecieron los frigoríficos ¿a alguien le preocupó que desapareciesen
los fabricantes de hielo y los repartidores a domicilio? Con
la aparición del automóvil ¿qué pasó con los coches de caballos?
Renovarse o morir. Si un intermediario resulta ser innecesario
por el avance de las tecnologías, pues tendrá que desaparecer.
O podrá adaptarse modificando su modelo de negocio. Cuando los
ordenadores personales le ganaron la batalla a los mainframes,
IBM cambió de estrategia, y hoy en día sigue ganando dinero.
No se empeñó en que se protegiese su mercado y sus inversiones
con leyes que perjudicaran a los demás. De todos modos, siempre
habrá un hueco para el soporte físico. Siempre hará falta promoción.
Siempre habrá quien prefiera productos prefabricados y empaquetados.
Sólo que no será la única opción. Pero, según parece, para conseguir
la libertad de la cultura vamos a tener que luchar, y mucho.
- ¿Cómo compatibilizar la existencia de un mercado físico que representa
ingentes fuentes laborales y la del paradigma digital, que prescindiría
de gran parte del aparato de producción física tradicional y,
consecuentemente, lo reduciría?
- ¿Cómo compatibilizar
la existencia de la robótica con los empleados de las fábricas?
Nuevos métodos, nuevos modelos de negocio. Esos intermediarios
pasarán a prestar otros servicios, o trabajarán de cajeros en
un banco. Así es la vida. Si por proteger sus puestos de trabajo,
todos hemos de pagar productos encarecidos artificialmente (como
demuestran sentencias del tribunal de la competencia), y tener
acceso a un
número
muy limitado de obras, entonces será mejor que pierdan esos
puestos de trabajo y dejen de ser una lacra para la creación.
Lo importante es que el creador ya no los necesita para crear,
para producir, para promocionar, ni para vender. La músico de
jazz Maria Schneider recibió recientemente un premio Grammy
por un disco que compuso, produjo, grabó y distribuyó ella sola
a través de Internet. Si ella ha podido (ganando más que si
hubiese grabado 20 discos a través de una discográfica tradicional),
¿por qué no van a poder otros?
- Por ejemplo, desde los sectores pro-copyright se apunta que
el intercambio indiscriminado de archivos protegidos implica
una enorme disminución en las ventas y, por tanto, una crisis
que conlleva la pérdida de miles de puestos de trabajo. Buscan
apoyarse en las secuelas económicas de la digitalización de
los productos culturales ¿Qué hay de cierto en todo esto?
- La verdad
es que ellos han reducido la producción física de cedés un 25%.
¿Cómo esperan vender más? Además hay varios estudios que muestran
la correlación (lógica y típica por otra parte) entre la subida
de precios y la bajada de ventas. Los años en los que han subido
los precios han vendido menos. Quienes los han bajado han vendido
más. Ahora están en récord de ventas (pese a que las redes de
intercambio de archivos tienen más usuarios que nunca). Pero
eso lo ocultan. ¿Por qué? Miedo al cambio, miedo a perder el
poder.


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