Entrevista a Jorge Cortell-Albert
Propiedad Intelectual en la era digital

Una semblanza del
Cuchi Leguizamón

 
 

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- En este sentido, ¿cómo ve la nueva normativa de protección de derechos intelectuales que propone el gobierno español?

- Proponen medidas extremas que causarían un grave daño al acceso a la cultura. No entiendo cómo defienden las bibliotecas y atacan el libre acceso a la cultura a través de Internet, "la mayor biblioteca del mundo".

- Por otra parte está la brecha tecnológica: hoy día, con las desigualdades económicas que hay en el mundo, la mayor parte de la humanidad queda excluida del acceso a Internet. ¿Hasta qué punto se puede sostener esa democratización cultural que arguyen los usuarios de la red?

- El acceso a las tecnologías, a la red, no es universal, igual que no lo es el acceso al agua potable. Hay que luchar porque esas desigualdades desaparezcan o se reduzcan en lo posible. Internet es de nuevo una herramienta muy valiosa en esa lucha. Los países menos desarrollados tienen la ventaja de que al no tener infraestructuras de telecomunicaciones antiguas (como líneas analógicas) pueden, si deciden implantarlas, desplegar directamente las más adecuadas (que además suelen ser las más económicas), sin tener que rentabilizar inversiones anteriores o sin preocuparse de transiciones y compatibilidades de sistemas.

Renovarse o morir

- Pero imaginemos un horizonte, quizá no muy lejano, donde la totalidad de los productos culturales se intercambien libremente por la red. ¿No implicaría esto la desaparición de grandes sectores que se dedican a la producción del formato físico de esos productos, con las consecuentes repercusiones sociales?

- Cuando aparecieron los frigoríficos ¿a alguien le preocupó que desapareciesen los fabricantes de hielo y los repartidores a domicilio? Con la aparición del automóvil ¿qué pasó con los coches de caballos? Renovarse o morir. Si un intermediario resulta ser innecesario por el avance de las tecnologías, pues tendrá que desaparecer. O podrá adaptarse modificando su modelo de negocio. Cuando los ordenadores personales le ganaron la batalla a los mainframes, IBM cambió de estrategia, y hoy en día sigue ganando dinero. No se empeñó en que se protegiese su mercado y sus inversiones con leyes que perjudicaran a los demás. De todos modos, siempre habrá un hueco para el soporte físico. Siempre hará falta promoción. Siempre habrá quien prefiera productos prefabricados y empaquetados. Sólo que no será la única opción. Pero, según parece, para conseguir la libertad de la cultura vamos a tener que luchar, y mucho.

- ¿Cómo compatibilizar la existencia de un mercado físico que representa ingentes fuentes laborales y la del paradigma digital, que prescindiría de gran parte del aparato de producción física tradicional y, consecuentemente, lo reduciría?

- ¿Cómo compatibilizar la existencia de la robótica con los empleados de las fábricas? Nuevos métodos, nuevos modelos de negocio. Esos intermediarios pasarán a prestar otros servicios, o trabajarán de cajeros en un banco. Así es la vida. Si por proteger sus puestos de trabajo, todos hemos de pagar productos encarecidos artificialmente (como demuestran sentencias del tribunal de la competencia), y tener acceso a un número muy limitado de obras, entonces será mejor que pierdan esos puestos de trabajo y dejen de ser una lacra para la creación. Lo importante es que el creador ya no los necesita para crear, para producir, para promocionar, ni para vender. La músico de jazz Maria Schneider recibió recientemente un premio Grammy por un disco que compuso, produjo, grabó y distribuyó ella sola a través de Internet. Si ella ha podido (ganando más que si hubiese grabado 20 discos a través de una discográfica tradicional), ¿por qué no van a poder otros?

- Por ejemplo, desde los sectores pro-copyright se apunta que el intercambio indiscriminado de archivos protegidos implica una enorme disminución en las ventas y, por tanto, una crisis que conlleva la pérdida de miles de puestos de trabajo. Buscan apoyarse en las secuelas económicas de la digitalización de los productos culturales ¿Qué hay de cierto en todo esto?

- La verdad es que ellos han reducido la producción física de cedés un 25%. ¿Cómo esperan vender más? Además hay varios estudios que muestran la correlación (lógica y típica por otra parte) entre la subida de precios y la bajada de ventas. Los años en los que han subido los precios han vendido menos. Quienes los han bajado han vendido más. Ahora están en récord de ventas (pese a que las redes de intercambio de archivos tienen más usuarios que nunca).  Pero eso lo ocultan. ¿Por qué? Miedo al cambio, miedo a perder el poder.

 

 

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