- La propiedad intelectual es un término que no muchas personas se atreven
a cuestionar teóricamente (aunque sí en la práctica) ¿Qué lecturas,
negativas y positivas, hace usted de este concepto? ¿A quiénes
benefician las leyes que protegen la propiedad intelectual?
- En la era digital no tiene sentido hablar de Propiedad
Intelectual (si es que alguna vez lo tuvo). Si la Propiedad
implica antagonismo (si lo tengo yo no lo tienes tú) y exclusión
(si lo cierro, tú no entras), la creación Intelectual
no puede (ni debe) ser excluida. Además, desde el momento en
que se puede hacer una copia digital idéntica al original, tampoco
es antagónica.
Existen multitud
de estudios que demuestran que las leyes de Propiedad Intelectual
y las de Patentes interfieren y dificultan la creación (cuando
se supone que lo que tendrían que hacer es protegerla y fomentarla).
Además, en situaciones donde la ley no existe o no se aplica,
sigue habiendo un mercado y un negocio, lo que significa que
deberíamos replantearnos estas
leyes.
Estas leyes sólo benefician claramente a los intermediarios
(editores, discográficas, sociedades de gestión, etc). Estos
intermediarios, que han pasado de ser imprescindibles a ver
peligrar su papel, son lo que más beligerantemente se oponen
a un cambio de paradigma que libere la cultura y la creación,
y aproveche los nuevos modelos de negocio que ofrece la red.
Ellos son los únicos que tienen algo que perder (poder oligopolístico)
y están dispuestos a todo con tal de no perderlo.
- ¿Cuál es la definición de —piratería— tras la cual se amparan instituciones
como la SGAE? ¿Qué entramado ideológico se esconde detrás de
las campañas en contra del fenómeno que califican con ese término?
- La piratería
entendida como comercialización ilegal de copias de obras protegidas
por la ley de propiedad intelectual es sinónimo de Top Manta
(fenómeno contra el que todos estamos). Cualquier otra actividad
sin ánimo de lucro (copia de un cedé de música, descarga de
una película de una red P2P, etc.) es una actividad perfectamente
legal, tal y como establece el concepto de «Copia Privada» de
la Ley de Propiedad Intelectual (y por el que pagamos un elevadísimo
e injusto canon). Existe una campaña orquestada por entidades
como la SGAE, ACAM, discográficas y el Ministerio de Cultura
que pretenden inducirnos al error de pensar que es ilegal hacer
cualquier copia bajo cualquier circunstancia, llamando piratería
a lo que es y a lo que no es.
- Se dice que la libre circulación de información de todo tipo convierte
a Internet en un medio de comunicación único en cuanto a la
democratización de la cultura y a la libertad de expresión.
¿Entonces por qué el interés de muchos gobiernos en penalizar
el intercambio de productos culturales?
- Hay muchos
gobiernos que no están interesados en que sus ciudadanos se
organicen e informen de manera independiente. A su vez, hay
muchos gobiernos y entidades no quieren cambios en el Status
Quo que tan bien les da de vivir. Esto es lo que ocurre
cuando se deja de mirar por el bien común, y se atiende sólo
al interés egoísta a corto plazo (pues, a la larga, todos, incluidos
ellos, salimos perjudicados).
- Si se trata de alentar el acceso a la cultura, ¿qué papel debería
desempeñar el poder político en el marco del paradigma digital,
teniendo en cuenta que se acusa a este sistema de traer aparejadas
importantes consecuencias económicas y sociales?
- La Constitución
Española ya hace garante al gobierno de la tutela y garantía
de acceso de todos los ciudadanos a la cultura, y supedita la
propiedad de cualquier bien al bien común. Nos hacen
falta políticos con coraje y valor, que se enfrenten a la nueva
realidad con responsabilidad y visión de futuro para garantizar
que conseguimos enfocar los avances tecnológicos del modo más
beneficioso para todos (y no convertirlos en una herramienta
de control y opresión, y en una excusa para limitar los derechos
individuales).


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