Entrevista a Jorge Cortell-Albert
Propiedad Intelectual en la era digital

Una semblanza del
Cuchi Leguizamón

 
 

ENTREVISTA A JORGE CORTELL-ALBERT, PROFESOR DE PROPIEDAD INTELECTUAL

«En la era digital no tiene sentido
hablar de Propiedad Intelectual,
si es que alguna vez lo tuvo»

 

 

La era digital trajo aparejada la obsolescencia de las leyes de propiedad intelectual, por lo menos tal como están formuladas actualmente. Sin embargo, desde distintos organismos de poder luchan por poner restricciones a las posibilidades de reproducción que brindan las nuevas tecnologías. Por ejemplo, englobando como piratería todo tipo de transmisión libre de la información y los productos artísticos, incluyendo las copias privadas. Detrás del debate se registran dos posturas: aquella que pugna por mantener los esquemas de comercialización tradicionales, y otra que festeja los enormes beneficios de un traspaso libre del conocimiento.

 

Juan Pablo Palladino
juanpabloteina@yahoo.es

 

Desde que existe la posibilidad tecnológica de descargar música y otras creaciones artísticas e intelectuales de Internet, el debate acerca de la Propiedad Intelectual y los beneficios y perjuicios de estos métodos de reproducción privada se transformaron en un engorrosa polémica.

De un lado, las sociedades de autores, las discográficas y editoriales, demasiados artistas y algunos gobiernos, apoyándose en los derechos de patentes y de Propiedad intelectual. Del otro, los usuarios y teóricos que rescatan los beneficios democráticos de las nuevas tecnologías con respecto a la expansión del conocimiento y el disfrute cultural,  quienes critican las ingentes ganancias que los amos del mercado (no precisamente los artistas) obtienen gracias a la gestión de los derechos de creación y a los altos precios de los productos canalizados a través del mercado oficial (casas de libros, de música, cines, etcétera).

Por la fuerza con que el primero de estos discursos es reproducido mediáticamente —gracias al poder económico que lo sustenta—, es raro aún encontrar voces argumentadas que se opongan a las campañas a favor de la protección intelectual de las obras y en contra de la tan mencionada piratería.

Desde esos organismos tienden a confundir los términos y meten en una misma bolsa fenómenos bien distintos: una cosa es la piratería, que se refiere a la comercialización ilegal de copias de productos artísticos protegidos (como la venta callejera de cedés, por ejemplo) y todo lo que ello envuelve; y otra muy distinta, la copia privada sin ánimo de lucro que la ley ampara, como la descarga de música, textos y otras obras de Internet.

Por ello, teína entrevistó a Jorge Cortell-Albert, profesor del máster en Propiedad Intelectual y eCommerce en la Universidad Politécnica de Valencia, que desde hace tiempo viene pregonando en sus conferencias, clases y página web la libre circulación de la información que brinda la era digital. A su juicio, y al de muchos otros, las leyes de Propiedad y las Patentes, tal como están planteadas hoy día, interfieren y dificultan la creación. Pero los sectores que luchan por mantener su poder oligopólico en el prolífero mercado de la cultura hacen lo que está su alcance —y no es poco— para poner límites a las nuevas tecnologías y mantener el esquema de comercialización tradicional.

 

 

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