Ki-duk Kim, o el reverso del won

La aburrida burguesía


 






...........................

 


Notas:

(1) Ganador del Oso de Plata al mejor director en el Festival de Berlín (2004) y del León de Plata al mejor director en Venecia (2004).

(2) Marin Karmitz ha trabajado como productor para artistas de la talla de Claude Chabrol (Un asunto de mujeres, Madame Bovary, La ceremonia), Krzysztof Kieslowski (Tres colores: azul, blanco, rojo), Abbas Kiarostami (Ten, El viento nos llevará) o Michael Haneke (Código desconocido).

 

 

 

Ki-duk Kim, o el reverso del won

Ki-duk Kim, director surcoreano formado en París, se abre camino hacia la cúspide del mejor cine oriental.

 

Óscar Soler P.
oscar_teina@yahoo.es

 

Una de las cunas capitalistas de Oriente, Corea del Sur, se coloca a la altura de Taiwán y Japón en la producción de cine comercial, gracias a historias originales y bien contadas, un estilo de filmación insólito y guiones controvertidos. Ki-duk Kim es una de las promesas coreanas que, tras sus triunfos en Berlín y Venecia (1), se está dando a conocer en Europa con sutileza, pero a golpe de martillo. Junto a él, directores como Hong Sang-soo, que en su última película, Yeojaneun namjaui miraeda (La mujer es el porvenir del hombre, 2004), trabajó con Marin Karmitz (2), o Park Chan Wook, quien entró por la puerta grande tras ganar el premio del Jurado en Cannes con la espectacular Oldboy (2003).

Estos directores comparten una peculiar visión sobre las relaciones humanas: analizan los extremos emocionales del odio o la pasión y los enfrentan con personajes honestos, víctimas del sistema y las circunstancias. La falta de humanidad queda patente en sus protagonistas, al igual que un egoísmo infantil, en ocasiones poco realista. Por ello, a pesar de la cotidianidad de las situaciones, éstas terminan resolviéndose de manera violenta. En las películas de Ki-duk-Kim se adivina la frialdad del won —y la de cualquier otra moneda— y la clase de sociedad que genera el dinero, la falta de valores y un sentido de la justicia muy cuestionable.

La calidad de las tres últimas películas de Ki-duk Kim lo avalan como uno de los mejores cineastas actuales: Primavera, Verano, Otoño, Invierno... y Primavera (Bom yeoreum goeul gyeoul geurigo bom, 2003), Samaria (2004) y Hierro 3 (Bin-jip, 2004).

 

 

Arriba