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BRUCE CHATWIN Y SU LIBRO AUSTRALIANO, LOS TRAZOS DE LA CANCIÓN La Tierra como partitura musical El inglés Bruce Chatwin es uno de los viajeros más conocidos y controvertidos del siglo XX. Obsesionado por el espíritu errante del ser humano pasó largas temporadas entre pueblos nómadas. De su experiencia con los aborígenes australianos surgió su mejor obra, la poética Los trazos de la canción. Según él, murió por la picadura de un murciélago chino... Vamos a imaginar que nos perdemos en el desierto de Australia. Nos perdemos y preguntamos a un aborigen cómo se llega a nuestro destino. Este se quedará unos instantes pensando, recordando el camino exacto. Después nos mirará seguro de sí mismo y comenzará a cantar. Cuando acabe, probablemente le volveremos a preguntar. —Muy bonita la canción, pero ¿podría indicarnos el camino? El aborigen se marchará ofendido. En su canción estaba el camino. LAS MELODÍAS QUE GUÍAN A LOS NÓMADAS Las canciones hablan sobre estos antepasados que crearon la Tierra. Las huellas de sus andanzas son visibles para aquel que sepa mirar y conozca las melodías sagradas. Ellas marcan puntos de paso dirigiendo los itinerarios de los nómadas australianos. Una montaña quizá sea el cuerpo sin vida de la ballena Lumaluna —a la que abatieron con lanzas por comerse a unos niños— y una charca, el lugar donde los antepasados pájaros campana acecharon al antepasado emu. Pozos, yacimientos o zonas frutales tienen su verso correspondiente. Sin estas canciones-mapa sería difícil sobrevivir en las áridas tierras en las que habitan. CANCIONES QUE DAN LA VIDA Y LA QUITAN Una comunidad puede comerciar con sus canciones. El dinero no tiene importancia en el universo nómada. La moneda de cambio son los versos, que amplían los puntos de paso de una comunidad. Saber la canción de la hormiga melera supone adquirir la propiedad —o copropiedad— del territorio que corresponde a este antepasado, con sus lugares para resguardarse, sus charcas y otros puntos de interés para la supervivencia. Las tribus tienen prohibido el paso a aquellas tierras cuyas canciones no conocen. La falsificación de una canción —para apropiarse de un lugar, por ejemplo— está castigada con la muerte. Los aborígenes creen que quien equivoca las canciones descrea el mundo, que nació a partir de ellas y al que reflejan en copia exacta. Un verso mal colocado o inventado puede acabar en una catástrofe. Eso no se puede permitir. LOS TRAZOS DE LA CANCIÓN Dicen los antropólogos que este libro está a mitad de camino entre la realidad y la ficción. Que Chatwin apenas entendió la cosmovisión aborigen y que su visión de ellos es más poética que realista. Por cierto, nada raro: esta no es la única acusación de falsedad que pesa sobre el incansable viajero... Algunas de las personas a quienes retrató en su obra En la Patagonia denunciaron que las historias que cuenta sobre ellos eran inventadas o falseadas. Ni siquiera la propia biografía de Chatwin se vio libre de polémica. No murió por la picadura de un murciélago chino ni por una fiebre africana, tal y como él quiso hacer creer. Murió de sida. Era bisexual y fue uno de los primeros ingleses que murieron infectados por el virus del sida. 4 ANÉCDOTAS PARA UNA BIOGRAFÍA APRESURADA ARTE EN MOVIMIENTO
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