| JOSE
MONTOYA, FILÓSOFO
«No veo razones para decir que
la guerra es claramente inmoral e ilegal»
Además de manifestar que no apoyaría
incondicionalmente la oposición al conflicto, el catedrático señala
que «el pacifismo funciona cuando el adversario se pone límites
a la violencia». A su entender, las guerras son «aún posibles e
incluso necesarias».
Por Lucio Latorre y Juan Pablo Palladino
lucioteina@yahoo.es
juanpabloteina@yahoo.es
«Me van a tomar como proamericano,
pero a mí la cultura americana no me gusta. A lo mejor soy una de
las pocas personas en el mundo que no ha probado nunca una Coca-Cola.
Pero este antiamericanismo, esta idea de que los EE.UU. siempre
nos están explotando no la comparto. Tal como han ido los Imperios,
no creo que este sea de los peores».
La aclaración pertenece a José Montoya,
catedrático de filosofía moral de la Universidad de Valencia, quien
se prestó a una entrevista con teína acerca del tan comentado tema
del carácter moral de la guerra contra Irak, emprendida por los
gobiernos angloamericanos, durante el desarrollo del conflicto.
La indicación del catedrático vino
a lugar en medio de la conversación, justamente porque, como el
título lo indica, su postura va a contracorriente de la gran cantidad
de declaraciones que se vienen sucediendo de parte de intelectuales
de todos los ámbitos, que condenaron como inmoral esta guerra.
Aunque puedan resultar polémicas,
las fundadas declaraciones de Montoya invitan sin duda a la reflexión:
De cara al conflicto en Irak
se escuchó tanto a políticos, intelectuales, artistas y personalidades
de distintos ámbitos, calificar la guerra contra Irak de inmoral
o éticamente incorrecta. ¿Cuál es su opinión?
Se puede considerar, en primer lugar,
si es legal. El concepto de ilegal se aplica sobre todo cuando hay
leyes dadas por un legislador. Que las Naciones Unidas puedan dar
leyes en ese sentido, no se admite. Es decir, la ONU no da leyes,
hay convenios entre las naciones pero no leyes. Hay además mucha
discrepancia sobre la interpretación de la resolución (del Consejo
de Seguridad) Nº 1441. Los juristas están divididos en este aspecto.
Para decirlo de una: yo no apoyaría
incondicionalmente el «No a la guerra» porque es el «No a esta guerra»,
lo cual supone ya conocimientos o juicios de hasta qué punto es
peligroso el régimen de Sadam Hussein. Es claro que no ha habido
una autorización del Consejo de Seguridad, pero este es un órgano
muy poco democrático, donde hay países que tienen la capacidad de
dar veto.
Yo lamentablemente creo que las guerras
son aún posibles e incluso necesarias. En este caso yo no lo veo
nada claro. Creo que es bueno que se deponga a Sadam, ya que es
un hombre peligroso, un dictador que ha declarado dos guerras a
dos países (Irán y Kuwait) y que ha gaseado a su propio pueblo (N.
de la R: en 1988, Hussein reprimió con gases a la población
kurda del norte de Irak y provocó la muerte de más de 6 mil personas).
Ciertamente, yo no iría a ninguna
manifestación por el «No a la guerra» en este caso. El gobierno
español ha tomado una decisión al respecto, y yo la respeto, sin
más. No apoyo en el sentido de que esté plenamente convencido.
De todas formas, está claro que la única manera de echar a Hussein
era a través de la acción militar. Hay quienes coinciden en que
había que destituirlo pero que había otras maneras. La pregunta
ahí es: ¿cuáles son esas otras maneras? Mi opinión personal es que
respeto las decisiones del gobierno y no veo que haya razones para
decir que la guerra es claramente inmoral.
Y desde el punto de vista
de la pérdida de vidas humanas, ¿no puede decirse que solo por ese
motivo ya es inmoral la guerra?
Sí, pero los que critican esta guerra
son los que aprobaron la guerra de Kosovo, y allí hubo tantos o
más muertos de los que está habiendo en Irak. Yo admiro el pacifismo
radical, ese que se opone a la guerra en cualquier caso ya que siempre
provocará muertes inocentes. Esta sería la posición cristiana primitiva:
«si te dan una bofetada pon la otra mejilla». Yo admito esta posición,
pero no la comparto. Según este sistema, cuando Hitler invade Polonia,
Inglaterra y Francia tuvieron que quedarse quietas porque no podían
apelar a la autodefensa. Por eso me parece una inconsecuencia aprobar
lo que se hizo en Kosovo pero negar esta guerra.
¿No le parece que en este
caso se llevó demasiado lejos aquello de que el fin justifica los
medios?
Es que ese proverbio está muy mal
dicho. Debería decir No cualquier fin justifica cualquier medio.
Pero hay fines que sí justifican medios que en otros casos no estarían
justificados. Un ejemplo: si a mí me atacan, puedo responder a tiros.
El responder a tiros es un medio que está justificado por un fin:
salvar mi vida. Entonces habría que decir que No es cierto que
cualquier fin que yo pretenda justifique cualquier medio que yo
emplee. Si yo puedo defenderme de quien me ataca sin matarle,
no se justifica que le pegue un tiro.
¿Cómo analizaría usted, desde
el punto de vista de la moralidad, el concepto de preventiva que
Estados Unidos le ha dado a esta guerra?
Este es un concepto que en realidad
no tiene mucho sentido. La mayor parte de las guerras, a no ser
las estrictamente defensivas, que es cuando el otro ataca, son preventivas.
Veamos el caso de la II Guerra Mundial: Hitler ataca Polonia. Polonia
está justificada a defenderse, pero Francia e Inglaterra declaran
la guerra a Alemania. ¿Qué están haciendo? Están previniendo. Entonces
guerra preventiva será si la prevención es racional; es decir, si
conociendo bien la historia, se sabe que el ataque a Polonia es
un paso para la posterior expansión. Hitler no declaró la guerra
a Francia ni a Inglaterra, ya que no los estaba atacando, sino que
fueron esos países los que declararon la guerra a Alemania. Técnicamente,
estaban previniendo un futuro ataque. Por lo tanto, en este caso
creo que todo el mundo admitiría que es una guerra preventiva justificada.
En el caso de Irak, la cuestión pasa por si el régimen de Sadam
suponía un peligro de futuros atentados terroristas. Se sabe que
Sadam, si bien no tenía relaciones con Al Qaeda, sí apoyaba a terroristas
palestinos. Pero ¿es ese un motivo suficiente para encarar una guerra
como esta? No lo sé, yo no tengo a la CIA que me informe. Pero tampoco
me parece disparatado.
Pero ¿no resulta un poco peligroso
utilizar el concepto de guerra preventiva? ¿No le estaría dando
pie a Estados Unidos para atacar a otros países?
Sí, claro que es peligroso. Sobre
todo porque el que tiene la fuerza puede tener la tentación de abusar
de ella. Quizá este haya sido un caso de intervención inadecuada.
Yo no digo que no lo sea, digo que no veo motivos para oponerme
frontalmente porque las razones que se dan son atendibles.
MEDIDAS ANTIPOPULARES
¿Se puede hacer alguna objeción
a que gobiernos de países con una opinión pública mayoritariamente
en contra de la guerra tomen decisiones en sentido contrario, como
es el caso de España e Inglaterra?
Primero hay que decir que lo de la
opinión pública no lo sabemos. Hay encuestas, pero dependen de cómo
se hayan hechos esas encuestas, de las preguntas que se han formulado
a los encuestados, si hubo preguntas alternativas... Por eso, lo
del 90% de la opinión pública en contra de la guerra no es una cifra
muy indicativa si no sabemos cómo se han planteado las encuestas.
En segundo lugar, los gobiernos democráticos tienen la facultad
de actuar como consideren, siempre y cuando respeten la Constitución,
durante el tiempo para el que fueron elegidos. Pensar que estos
gobiernos actuaron de manera antidemocrática me parece fatal. Además,
gobernar sobre las encuestas me parece un error.
Se han apuntado múltiples
causas para justificar la guerra en Irak, y no tenían precisamente
que ver con la instauración de la democracia en ese país... ¿No
se parece esto más a una invasión imperialista que a una liberación?
El Imperio americano, como se le
llama, es muy curioso. Es el único Imperio en la historia de la
humanidad que no ha ido conquistando y quedándose con territorios.
No tiene ambiciones territoriales, y se las prohíbe la Constitución.
Es obvio que sí tienen ambiciones geoestratégicas y políticas. Respecto
a lo del petróleo, está el compromiso alcanzado en el encuentro
de las Islas Azores por el cual el petróleo será administrado por
los iraquíes. Veremos si eso se cumple. En principio me parece que
es arbitrario decir que es una guerra por el petróleo. Que pudiera
ser, no lo niego. Sin embargo, no me aventuraría a decir que esta
guerra se hizo por cuestiones económicas. Que se hizo por razones
geoestratégicas, de eso no tengo ninguna duda. Estados Unidos tiene
interés en que no haya gobiernos que apoyen a grupos terroristas.
Hay que tener en cuenta que hasta el 11 de Septiembre Bush era aislacionista,
y pretendía volver a la política clásica de Estados Unidos de no
meterse en nada con los demás países. Eso ha cambiado a partir de
los atentados, y realmente ha tomado miedo al terrorismo.
También se ha criticado que
antes de que se inicie la guerra ya se estaban otorgando contratos
para la reconstrucción de Irak...
A mí no me parecería mal que si los
americanos se encargan de pagar la reconstrucción de Irak, que le
encarguen esas tareas a empresas americanas. Si es eso, que no sé
si es. La reconstrucción de los daños causados no la va a pagar
la ONU, la va a pagar Estados Unidos. Lo del petróleo ya es otra
cuestión que aún está por verse.
Pero a Estados Unidos se lo
acusa también de imponer en otros países políticas que van en contra
de valores humanos...
El poder siempre se ejerce con injusticia.
El que tiene poder siempre hará injusticias. Incluso atendiendo
a la buena voluntad, el que tiene el poder suele tender a prestar
poca importancia a las formas. Desde luego, en esta situación de
guerra, Estados Unidos ha prestado poquísima importancia a las formas.
¿Usted realmente cree que
esta guerra va a conllevar la paz y el fin del terrorismo en el
mundo?
Eso es algo que no se puede saber.
Ahí tenemos el caso de Euskadi en el que mucha gente dijo que la
prohibición de Batasuna traería más terrorismo; sin embargo, de
momento la kale borroka ha desaparecido casi por completo.
No tengo ni idea de si va a crear o no más terrorismo.
Usted no parece estar muy
de acuerdo con eso de que la violencia engendra solo violencia...
No estoy de acuerdo con el principio
de que la violencia genere sí o sí más violencia. A veces sí, pero
a veces no. El pacifismo funcionó con Gandhi, pero funcionó porque
en la India estaban los ingleses. Algo así no hubiera funcionado
con Stalin en URSS porque lo hubieran hecho desaparecer. El pacifismo
funciona cuando el adversario se pone límites a la violencia.
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