El Teatro Invade la ciudad

Alejandra Garrido Buzeta
alejandramelfi@yahoo.com

Se habla de la invasión de la ciudad en las vidas de las personas, pero también es interesante señalar un fenómeno que va en sentido contrario, como lo es la ocupación de la ciudad por parte del teatro. De esto ha habido muchas manifestaciones en distintos momentos; desde el teatro callejero hasta las performances. Este tipo de intervenciones ha respondido a diversas motivaciones, como por ejemplo, llamar la atención sobre algún tema en particular o intervenir estéticamente sobre un espacio. Pero la más importante sin lugar a dudas ha sido el intentar llegar a un público que no frecuenta normalmente las salas de teatro.

Dentro de esta finalidad también se enmarca una movida teatral que en Valencia, como en otras ciudades españolas, está creciendo y tomando una presencia cada vez más fuerte. Se trata del Café-Teatro, iniciativa que se alza como una alternativa viable para acercar el teatro a la gente y cubrir la necesidad de trabajo de los actores.

El Café-Teatro es una opción teatral que se desarrolla en un espacio también alternativo, entendiendo por alternativo lo no habitual: los cafés y pubs. Recuerda por ello al café concert por su ambiente desenfadado y la cuota de humor obligatoria. El formato es sencillo: una hora de duración aproximada, vestuario y escenografía mínimos, puesto que se va cambiando de lugar y los escenarios son pequeños. En Valencia existe un circuito que funciona cada vez con más continuidad y que está conformado por aproximadamente once locales que un día a la semana tienen una sesión de teatro, lo que significa, para un grupo que logre ser contratado, once funciones en un mes y ser vistos por gran cantidad de gente. Además de esto, los pubs que no están dentro del circuito oficial programan estas obras en forma particular. El público es el que habitualmente se toma copas en los mismos lugares, más gente nueva que ha llegado atraída por esta innovación; por lo tanto, salen ganando tanto los dueños de locales como las compañías y el teatro en general, porque en cierto modo se está captando adeptos que en el futuro podrían convertirse en público de salas.

Es cierto que ha habido críticas a los tipos de espectáculos que se hacen, tachándolos de frívolos, pero hay que tener en cuenta que como movimiento que comienza, tendrá que tranzar en algunas cosas hasta lograr afianzarse, y entonces sí poder introducir renovaciones. Por ahora es una motivación fuerte para los actores recién egresados y para algunas compañías amateur que ven en este circuito una manera de integrase, mantenerse vigentes y vivir de lo que hacen.