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Entrevista a Ángel Petisme

«Los nacionalismos no se
curan viajando, sino follando»

 

Rubén A. Arribas
revistateina@yahoo.es

 

Cierzo: m. METEREOL. Viento frío predominantemente septentrional, con ligeras variaciones a Levante o Poniente.|| MÚSICA. Disco-poemario del cantautor bilbilitano Ángel Petisme (Calatayud, 1961).

Tras esta definición podemos encontrar a un renacentista que exuda modernidad —pero de la buena, de la no impostada— por los cuatro costados: música, poesía, compromiso político y solidaridad. Su poesía conjuga con soltura el pop y el rock, la raigambre aragonesa, la formación como filólogo, la influencia cinematográfica de Buñuel, la realidad cercana o la vocación de trotamundos.

Ciudades y aragonesismo

Muchas ciudades y países aparecen en Cierzo y su poemario anexo, El desierto avanza, escrito entre Madrid, Lanzarote y Zaragoza. En las notas aclaratorias sobre tus canciones mencionas tus veraneos a dedo en Italia; hablas de la añoranza por tu tierra en Oporto y la consiguiente composición de El tranvía verde; explicas por qué cantas sobre un cabaret de Zaragoza; cuentas sobre tus noches de insomnio en el barrio de Lavapiés... ¿Qué representa para ti la ciudad? ¿Cuál es tu ciudad favorita?

Me siento nómada en la cartografía del pensar y el decir. Soy un artista y no un funcionario. Curiosidad, inquietud, estado de permanente contradicción y vigilancia para no bajar la guardia y sedentarizarte. Aburguesarte. Puede que yo no cambie el mundo; pero él tampoco me va a cambiar a mí. La ciudad siempre es la misma, como dice Kavafis. Cuantas más recorro, más me recuerda y me transporta una a otra. Aromas, instantes, secuencias de nuestras vidas. La ciudad es como una mujer: inabarcable, misteriosa. Que nunca se entrega del todo. Mi ciudad favorita es la superposición de París, Atenas, Lisboa, Nueva York, Florencia y El Cairo. Por supuesto, con mar y con luz, pero también con aguaceros. Me encantan las ciudades en los días de puente o vacaciones.

Hay cierto localismo aragonés en tu forma de escribir y cantar: ¿Buscas conscientemente incorporar la oralidad de la calle al lenguaje poético y musical?

Sólo siendo local puedes llegar a ser universal. Sólo describiendo tu calle, tu risa o tu llanto puedes llegar al corazón de todo el planeta. Respecto al lenguaje poético o musical, creo que, como la vida, está lleno de lo más bello y lo más vulgar, de lo académico y lo más prosaico. Escribir como se habla, con naturalidad, no me parece algo execrable.

¿Cómo explicarías a un turista que hay una plataforma llamada Teruel existe destinada a informar sobre la existencia de esta capital de provincia española?

Érase una vez un lugar que hace cien años tenía más población, mejores condiciones de vida y las mismas infraestructuras que ahora. Los hijos comenzaron a marcharse por falta de futuro y expectativas. Por eso surgió el grito: Teruel existe.

En el poema Blowin' in the Cierzo hablas sobre el conflicto entre Aragón y Cataluña, esto es, que algunos políticos catalanes os dibujan dentro de sus Països Catalans. ¿Qué opinión te merecen los nacionalismos? ¿Está en crisis la identidad de España?

Bueno, ese poema tiene algo de broma. Las relaciones entre Aragón y Cataluña son excelentes. No obstante, abomino de los nacionalismos que quieren reescribir la historia para justificar políticas que en sí mismas son tan violentas como los nacionalismos centralistas. Los nacionalismos no se curan viajando, sino follando, mezclándose las sangres de los pueblos. Ninguna bandera ni patria ni credo justifican trato excluyente a ningún ser humano y, por supuesto, derramamiento de sangre. Sin embargo, como libertario he apoyado en mi tierra movimientos nacionalistas de izquierda como Chunta Aragonesista, para estimular nuestras señas de identidad y levantar nuestra autoestima. Respecto a España, te diría que es como si me preguntas si creo en Dios. En estos momentos soy bastante agnóstico. Creo que una república de carácter federal sería una buena solución para los pueblos de España.

Cuando cantas contra el transvase del Ebro, hablas también de la deuda histórica, la despoblación, el paro o la crisis demográfica. A ello te refieres como «Sacúdete el polvo, Aragón». Hay quienes simplifican el Plan Hidroilógico Nacional con un «Llevar más agua de donde hay más hasta donde hay menos». ¿Cómo se lo explicarías a la gente de Murcia y Valencia que opina que sois tercos y egoístas? ¿Cuál crees que será el desenlace?

Es muy sencillo, y no hay que ser aragonés ni terco para entender ese macrotransvase. Con un poco de conciencia ecológica y respeto a la naturaleza basta. ¿Hace falta agua en Levante y Murcia además de para regar los infinitos campos de golf y los regadíos ilegales de Almería por ejemplo? ¿Sí? Pues bien, desalar un litro de agua del mar cuesta la mitad de barato que transvasar un litro de agua del Ebro, que además es de mala calidad después de recorrer cientos de kilómetros de tuberías. Además, para que el Ebro tenga caudal y agua para transvasar durante todo el año hay que hacer más presas y recrecimientos en el Pirineo. Hormigón, especulación y arrojar a las gentes de sus pueblos y valles a punta de pistola y expropiando a la fuerza. Un lucrativo negocio para las empresas constructoras e hidroeléctricas amigas de Aznar. El desenlace creo que lo dictó el pueblo en las elecciones del 14 de marzo de 2004. Las primeras piedras del transvase que puso Aznar quedarán como un monumento a la prepotencia y el por cojones con que ellos dijeron que se haría el PHN.

COMPROMISO

Recientemente viajaste a Bagdad y Palestina para protestar contra la guerra de Irak y manifestarte a favor de la paz en Oriente Medio. ¿Te sientes un artista comprometido? ¿Cómo fue el recibimiento allí? ¿Ha tenido algún eco en los medios de comunicación españoles?

Digamos que el arte es un compromiso con la vida y la realidad. Entiendo por realidad los sueños y otras realidades igual o más importantes que la superficial. No soy virtual, sino un tipo real. No mojarse en estos tiempos me parece un ejercicio de insolidaridad total. Olvidar lo que sucede a tu alrededor, el dolor, la injusticia, la falta de libertad es justificarlos. Tuve mi época frívola y posmoderna en los años ochenta. Me hubiese reído de lo que soy ahora. Supongo que son ciclos y necesidades del espíritu. El pueblo iraquí y palestino nos recibieron con los brazo abiertos. No te imaginas lo importante que es para ellos aparecer ahí, jugándote el tipo, y mostrándoles el apoyo de los ciudadanos de Occidente en momentos tan difíciles. A pesar de la manipulación informativa, tuvo mucho eco en algunos medios de radio y prensa.

¿Qué significa El cielo de Bagdad (un diario de viajes y algunos poemas) dentro tu bibliografía poética? ¿Tendrá continuidad esa línea?

Es mi primer libro en prosa, aunque reúna todas mis facetas. El título responde a una canción que compuse al comenzar la primera guerra del Golfo, que era mi cumpleaños. Y por eso aparece la letra y la partitura. Es una escritura mestiza, en ocasiones a modo de puzzle, porque nunca he creído en los géneros. Imagino que es una veta por explotar. Quizás del viaje a Palestina escriba algo por esa línea.

En la bitácora de tu página web se pueden leer muchos mensajes tuyos sobre la causa palestina, ¿qué esperas aportar con dicha información en la red? ¿Internet es la única democracia real?

Mi página web la lee bastante gente de todo el mundo, y no sólo mis seguidores. Lo único que hago es compartir historias que yo voy descubriendo. Y sí, de momento internet es el único lugar donde no existe censura. De hecho, todas las salvajadas que escribo a menudo ningún medio de comunicación se atrevería a publicarlas.

Nos acercamos ya a las elecciones, ¿qué balance harías de la gestión cultural del gobierno popular en el ámbito nacional?

Operación Triunfo: un concurso de chicos que quieren ser famosos y se hacen en dos meses con la promoción gratuita en televisión que pagamos todos con nuestros impuestos. Ésa es la aportación cultural del PP en ocho años.

EN EL TALLER DEL DIABLO

«¡Ay de aquél que no provoque un solo deseo!», dices en Strip-tease, en Océano de las Escrituras. Cristina Peri Rossi, al hilo de su libro Diáspora (1980), señalaba que en la literatura española escaseaba el erotismo y el humor, y que sobraba retórica. ¿Es España aún un país reprimido sexualmente? ¿Se escribe poesía erótica hoy día?

Bueno, no exactamente, aunque todo lo que nos rodea (la publicidad, la televisión, el cine americano, etc.) se encargan de fomentar unos cánones de belleza y relaciones entre las personas artificiosos y antinaturales. La sexualidad forma parte de ello. Hay que acabar con la violencia de género y con el machismo de los españoles. Se escribe poesía erótica y poesía social. Otra cosa es que no haya tenido demasiada difusión por intereses. La censura consiste en que lo que no sale en los medios, por ser un pensamiento diferente, no existe.

En alguno de tus poemas aparecen referencias a las drogas. ¿Escribes o compones bajo el efecto de ellas?

Lo he hecho, sí, en otro tiempo. Aunque el resultado no fuese el óptimo. Las drogas abren las puertas de la percepción, es cierto. Se necesita una especie de vigilia y sueño, de ebriedad y austeridad para que las obras sean rotundas.

¿Prestas mucha atención a los aspectos técnicos de la composición del poema?

Supongo que todas las disciplinas de escritura las fui aprendiendo y practicando desde los doce años, que es cuando comencé a escribir. Estas disciplinas están ahí no para coartarte, sino para poder expresarte con total libertad.

¿Cuándo sabes que un poema está acabado? ¿Y que no es una canción?

Buff, como dice Cioran: las obras se abandonan por asco o por miedo. Digamos que no creo en las obras perfectas y acabadas. Me gustan que tengan fisuras e imperfecciones, que admitan cambios en un futuro. Las obras son polaroids de un momento. Cuando no tienen música no son canciones. Así de simple. Además, si carecen de rima y métrica es difícil que se conviertan en canciones. Aunque le puedo poner música a la guía de teléfonos, la verdad.

POÉTICA Y TERROR

Dicen que Gaston de Bachelard enseñaba que «la poesía, en su forma más simple, natural, lejos de toda ambición estética y de toda metafísica, es una alegría del aliento, la dicha evidente de respirar.» (Juan José Hernández, Escritos Irreberentes, pág. 111) ¿Surge ahí el hermanamiento entre música y poesía?

Me gusta. Las pretensiones estéticas y metafísicas no son buenas premisas para escribir o cantar. Quizás sí para escribir ensayo. Hay que haber vivido mucho y tener cosas y ganas de comunicar. Sin aliento y sin naturalidad la poesía es sólo truculencia onanista.

¿Qué es exactamente lo que llamas la poética del colesterol? ¿Es una búsqueda de cierto coloquialismo a la hora de encarar el poema?

Pues no lo sé. Imagino que la belleza es muy escurridiza y también se encuentra en los hipermercados, en los contenedores, en la basura. En todo lo cotidiano y doméstico. En el microondas, en la nevera...

¿Por qué la omnipresencia de Buñuel en la reflexión poética y musical de Ángel Petisme?

Una buena lectura de Buñuel, en el sentido de Buñuel lo que hace con su cine es poesía, te convierte en radicalmente libre. Sin hacer concesiones, sin perder una brizna de dignidad.

Algunas de tus canciones y poemas contrastan con la imagen jovial y desenfadada de tus fotografías o del aire distendido de otros textos tuyos: ¿es Petisme, a pesar de su apariencia, un tipo melancólico?

La melancolía es la bilis del alma, según los clásicos. Creo que puede más mi parte luminosa, hedonista, vital, que la oscura y melancólica; que también la tengo.

Has publicado con muchas editoriales pequeñas: Sial/Contrapunto, Lola, Olifante o Xordica, por ejemplo; sin embargo, también editaste con Hiperión, punto de referencia poético del panorama español. ¿Prefieres trabajar con editoriales pequeñas o es que las grandes no se interesan por ti?

Publico mis libros con las editoriales o discográficas que me lo piden. Con las discográficas no quiero someterme a contratos esclavistas. Ya lo hice una vez. Cuando entro en contacto con algunas de las grandes siempre vienen con que hasta dentro de dos años, nada. Que hay que ponerse en la cola. Entonces prefiero la inmediatez al marketing, porque dentro de dos años tendré dos nuevos libros o proyectos.

Ya lo anuncias en tu página web: tus libros son difíciles de conseguir. Doy fe de ello, al menos en Alicante y Valencia. ¿Es internet la vía óptima para resolver el problema de distribución del que adolecen las editoriales pequeñas?

Todo sirve para vencer esos obstáculos y el entramado de los grandes mercados. El mejor es al bajarte del escenario de cantar o recitar en un local más o menos pequeño. Ahí siempre me encuentras y te llevas un libro o un disco dedicado.

Generación sesentera y amistades peligrosas

En Cierzo citas a Rilke y afirmas que la infancia es, sin duda, la patria. Naciste en los sesenta: el 600, La Yenka, Bahía Cochinos, el suicidio de Hemingway, Gagarin y el Vostok 1... En el poema Salmones dices:

Igual que los salmones que un día regresan
desde el mar al regato en que nacieron,
así rebobino yo mis días, fuegos, ciudades

¿La madurez es un viaje de vuelta hacia la infancia?

La madurez es la pérdida de la inmortalidad. Cuando eres joven nunca piensas que vas a morir y que eres efímero como una gota de agua. Es un viaje de vuelta o de huida hacia adelante. Lo que no sé si hacia la infancia o hacia el útero.

Acá en teína, Santi nos recomendó leer a Ignacio Martínez de Pisón (Zaragoza, 1960), quien escribe el prólogo de Cierzo. Las quinielas literarias muestran a este autor como un valor en alza, ¿qué podrías decir tú de Ignacio?

Es un gran escritor y amigo, con un mundo interior y una sensibilidad muy especiales.

¿Qué otros escritores aragoneses nos recomendarías leer? ¿Hay alguna generación en ciernes?

Hay muchos y muy buenos escritores. Narradores, poetas... Si cito a dos o tres cometería una gran injusticia. En páginas webs como http://www.gistain.net hay una buena nómina de ellos.

Luis Eduardo Aute o Santiago Auserón te avalan en el terreno musical; en el poético, Luis Antonio de Villena o Ángel Guinda. ¿A qué otros letristas españoles contemporáneos admiras? ¿Y poetas?

Me gustan Antonio Vega, Julio Bustamante, Jabier Muguruza, Ruper Ordorika, Gabriel Sopeña. Como poetas leo a Roger Wolfe, Fernando Beltrán, David González, etc.

¿Cómo es tu relación con Carlos Edmundo de Ory? Él prologó tu Constelaciones al abrir la nevera y, según cuenta la leyenda, fue visto encima de un escenario rapeando en el homenaje a Miguel Labordeta en Zaragoza. ¿Qué recuerdos guardas de aquella noche?

Nos vemos muy poco porque él no se prodiga en España. Vive en Francia. Aquella noches estábamos todos tocados por los labios de Baco, así que hicimos locuras. Él se subió conmigo al escenario mientras tocábamos un reggae, y leyó y rapeó descamisado y muy contento.

«La época demandaba nuestro canto y nos cortaba la lengua. La época demandaba que fluyéramos y amartillaba el tapón. La época demandaba nuestro baile y nos embutía en pantalones de hierro. Y al final la época recibió la clase de mierda que demandaba», Ernest Hemingway. Este fragmento aparece en tu disco Metaphora: ¿El tan esperado siglo XXI está recibiendo la clase de mierda que demandó?

Bueno, así ha sido estos últimos años. Uno da lo que recibe y recibe lo que da. Yo espero que la gente despierte y se zafe un poco del engranaje en que está metida. La humanidad dio un gran paso el año pasado cuando salió a las calles para gritar: No a la guerra. En ese grito también está contenido el deseo de mayor justicia y libertad para todos, de mejor reparto de la riqueza mundial, de pararle los pies a los poderosos y a los políticos sumisos a sus intereses. Creo que los ciudadanos se han cansado de que la democracia sólo sea emitir un voto cada cuatro años y dar un cheque en blanco a sus líderes. Van por delante siempre de los partidos políticos, que siguen ensimismados; y se ha creado un vínculo colectivo muy fuerte.